La mirada

Hay seres humanos que tienen la magia firmemente adherida en sus rostros. Cuando los miras cara a cara, te dicen, sin despegar los labios, las miles de historias que han tenido en sus vidas. En sus ojos uno no ve el iris y la pupila, sino bellos paisajes, inolvidables besos y pérdidas irreparables. Son gente sobria, sabia, que acepta con calma y contundencia su efímero paso por este mundo. En su mirada hay un mensaje nítido, que te insta y te obliga a vivir; la fuerza que estalla en los ojos arrugados de un anciano, en contraste con la mansa corriente de sus músculos, me dice que he de aprovechar cada minuto de mi vida. Esa mirada, a punto de cerrarse para siempre, incomprensiblemente incólume y maltrecha, representa la magia; la más fina, bella y compleja pieza de la existencia humana.

 

Anuncios